Por Francisco Chávez Santamaría
El dirigente estatal del PRI en Veracruz, Adolfo Ramírez Arana «Fofo» se encuentra tan, pero tan desesperado, porque el otrora poderoso instituto político está en la lona y él tiene que mantenerse ahí para exprimir las últimas prerrogativas que hay en caja, que ahora se pone a declarar sin ton ni son, sin ninguna autoridad política, inventando cosas que no son, como acusar al diputado local Esteban Bautista Hernández de “amenazar a los alcaldes” y condicionarlos con el tema de las “cuentas públicas”. El Partido Revolucionario Institucional, que en la pasada elección quedó como la última fuerza política de la entidad, superado incluso por el Partido del Trabajo, ahora sale prácticamente a inventarse un chisme de lavadero, acusando al legislador morenista, quien fue muy puntual al exigir a los ediles entrantes y salientes que trabajen con honestidad, con transparencia y que se preparen bien para que los gobiernos municipales caminen en orden legal, político y administrativo. Y ahora el “Fofo” Ramírez Arana, por ganar reflector, por salir en medios, se inventa esa jalada y acusa sin probar. Por eso el diputado Esteban Bautista Hernández lo retó a que si las tiene, que presente “las pruebas” de esas amenazas a las que se refiere. Adolfo Ramírez hará lo que mejor le sale, esconderse, porque es bueno para lanza la piedra y esconder la mano, no para dar la cara. Así las cosas.


