Una vez que fue liquidada la deuda bursátil del 2008 en beneficio de 199 ayuntamientos, es decir el 94 por ciento de municipios veracruzanos, tocará a los alcaldes administrarse mejor ya sin la carga financiera que en muchos casos ahogaba las finanzas locales.
Pero más aun con esos recursos que ya no saldrán de las arcas y tenía comprometidas sus participaciones federales, tendrán que ser más responsables en la gestión que encabezan y como en su momento se dijo, dirigir esos recursos a un beneficio social de sus gobernados, ya sea en obra pública o en acciones de tipo social, y no de relumbrón.
Ese manejo responsable de los recursos con los que ahora contarán, va más allá.
También tendrán que abstenerse de solicitar crédito en los bancos, como lo dijo este miércoles la gobernadora Rocío Nahle al anunciar la histórica liquidación total de la deuda bursátil, destacando la renegociación de su gobierno del esquema financiero contratado en 2008 y que comprometía las participaciones federales de los ayuntamientos
Lo dejó claro Nahle García, el Congreso del Estado no va aprobar solicitud alguna de endeudarse con los bancos, por ello, tendrán que eficientar el manejo de los recursos por ingresos como el del cobro del impuesto predial y otras contribuciones.
Sin duda que no hay que dejar pasar que desde el Congreso del Estado se hizo lo propio y una mano operadora más que clave en esta acción fue la del secretario de gobierno, Ricardo Ahued.


