Académicos, investigadores, estudiantes, egresados y personal administrativo adheridos a la Red UV por la Legalidad, cerraron la mañana de este miércoles el corazón de la administración universitaria, para nuevamente evidenciar los atropellos e ilegalidadescometidos, tanto por la Junta de Gobierno, como por el rector saliente, quienes obscenamente violentaron la legislación universitaria, lo que constituye un flagrante abuso de poder.
Los universitarios expresaron que quienes defienden abiertamente una postura ética en favor de la Universidad, para que ésta retome el camino de la legalidad y la legitimidad, son los que, a pesar de la coerción, la amenaza e intimidación, han alzado la voz de múltiples formas en los campus universitarios y que esta mañana, se vieron representados en la explanada de la Rectoría e hicieron escuchar su reclamo mediante un claro pliego petitorio:
Seguidamente, la “comisión” de la administración rectoral saliente, encabezada por la titular de la Secretaría de Desarrollo Institucional, Jaqueline Jongitud, declaró no tener “competencias para pronunciarse” en torno a la manifestación de los universitarios, ni “atribuciones” para resolver el planteamiento de los manifestantes.
Contrario a todo espíritu de diálogo universitario en el que a pesar de las diferencias debe privar la fuerza de la razón, la comisión rectoral cerró toda posibilidad de tener un intercambio de ideas con nivel y optó por las descalificaciones dirigidas a algunos de los integrantes de La Red a quienes calificó como “no universitarios”.
Finalmente, uno de los voceros de la Red UV, Alejandro León, afirmó que las manifestaciones, denuncias y exigencias de los universitarios están fundamentadas en Ley, la razón y en la dignidad universitaria que demanda ser escuchada: “Cada uno de nosotros es la punta de un iceberg de inconformidad… con esta resistencia pacífica, estamos desarticulando los mecanismos del miedo. Ahora toca multiplicar nuestras voces en nuestras comunidades, en nuestras entidades. Qué resuene en todo Veracruz:
¡Revocación inmediata de la prórroga!
¡Disolución de la Junta de Gobierno cómplice!
¡Emisión inmediata de la convocatoria!
¡Liberemos a la Universidad!
¡Recuperemos su autonomía y la legalidad!”
La historia enseña que cuando se pisotea la legalidad, la dignidad se levanta. Hoy la comunidad universitaria ha decidido ponerse de pie, porque la UV no se vende, no se hereda y no se prorroga: la UV se defiende.








