La gobernadora Rocío Nahle García destaca entre los mandatarios mexicanos por su honestidad, así lo revela una encuesta de Arias Consultores realizada en octubre de 2026 para conocer la percepción del público sobre si su gobernador actual es corrupto o no es corrupto.
La mandataria veracruzana —quien ha destacado por un estricto programa de disciplina financiera, que ha permitido una reducción histórica de la deuda pública— se encuentra sólo en el segundo lugar, después de Querétaro, en la percepción ciudadana de buen manejo del presupuesto público, con honestidad y transparencia.
“¿Consideras que tu gobernador(a) es o no es corrupto?”, se le preguntó a usuarios de Facebook con registro en México, mayores de 18 años, residentes de las 32 entidades del país y el 43.5 por ciento de la muestra contestó que el gobierno de Rocío Nahle García “no es corrupto”; un 13.4 por ciento contestó de manera indiferente y un 43.1, que sí.
Después de Veracruz, otros estados evaluados, con menores calificaciones fueron Chihuahua, Guanajuato, Chiapas, Coahuila, CDMX, Guerrero, Sinaloa, Aguascalientes, Jalisco, Tabasco y Tamaulipas, entre otros. El estado que registró la menor calificación fue Oaxaca, con 3.7% de honestidad contra 87.8% de deshonestidad.
Esta percepción positiva del Gobierno del Estado de Veracruz y de la mandataria veracruzana se funda en que la gobernadora Rocío Nahle ha llevado el liderazgo nacional en reducción de deuda bancaria.
Así, Veracruz se posicionó en el primer lugar a nivel nacional tras realizar un pago de 4 mil 957 millones de pesos en deuda bancaria, reduciendo este pasivo a aproximadamente 43,000 millones de pesos (desde los cerca de 47,700–50,000 millones previos).
Además, la gobernadora Nahle extinguió la deuda bursátil municipal ya que en julio de 2026, se anunció la liquidación total de la deuda bursátil heredada desde 2008 que afectaba a 199 municipios de la entidad, un esquema del cual el gobierno estatal absorbió la mayor parte para liberar las participaciones federales de los ayuntamientos.
La estrategia de control de gasto y disciplina financiera pasó por cerrar adeudos con el ISSSTE y el SAT. Veracruz redujo a la mitad su adeudo histórico con el ISSSTE —bajando de más de 23,000 millones a cerca de 11,300 millones de pesos— y logró liquidar por completo el adeudo histórico que se tenía ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Los resultados se basaron en la cero contratación de nueva deuda bancaria a largo plazo, la renegociación de créditos vigentes y pagos anticipados sin descuidar la inversión en seguridad, obra pública y programas sociales.
Estas acciones son muestra fehaciente de la preocupación de la mandataria veracruzana para que los recursos públicos de la entidad se manejen de manera pulcra, honesta y responsablemente, para que se puedan aplicar en más obras y en la mejora de los programas sociales en beneficio de la ciudadanía.


